Diecinueve años
Semanas que se funden con años. ¿Habré cumplido 19 años ya? Me parece que si. Me parece que en estos días era mi cumpleaños. El tiempo es distinto cuando estas lejos de casa, o en un lugar nuevo. Pero ¿por cuánto tiempo es un lugar nuevo? El tiempo pareció paralizarse en esa habitación pequeña del departamento de Victoria. Era la primera vez que entraba. Y su padre, o su padrastro, o su guardián, lo que sea. Nos descubrió. En la oscuridad. Quitándonos la ropa. Pero ya no estoy ahí. Estoy en el departamento de Victoria, si. Pero ya no está oscuro y no estoy en esa habitación. Estoy en la sala. Estamos viendo tele. Una película.
La sala es amplia. Hay cuadros en las paredes. Pero la luz del día refleja en los vidrios, en los marcos, y las pinturas no se ven desde donde estoy yo. Hay una chimenea de piedra. Hay adornos encima de la chimenea. Figuras orientales. Un buda de piedra roja. Un samurai. La réplica en miniatura de una espada de samurai. Hay dos plantas. Una a cada lado de la chimenea. Son iguales. Son del mismo tamaño. Hay un sofá. Estoy echado en el sofá. La tele está al frente. Es una tele grande. Hay aire acondicionado y sopla y hace ruido. Subimos el volúmen. Es bastante diferente del otro departamento.
La película es sobre un hombre con doble personalidad. O triple. Supuestamente vive en las afueras del pueblo y las personas del pueblo le temen. Especialemente las mujeres. Especialmente las mujeres hermosas. Miran su casa en la lejanía, en días despejados y se asustan o se emocionan. Pero el hombre también es un médico y mucha gente va a donde él. Tiene una oficina en el centro mismo del pueblo. Niñas pequeñas golpean en su puerta y piden encargos a nombre de sus abuelitas. Nadie ha logrado descubrir que es la misma persona. Adentro de la casa del hombre hay otros personajes. Un sirviente, un niño. No queda claro porque vive un niño en la casa, pero por lo general ayuda en lo que el hombre necesita. La cosa es que adentro de la casa el hombre es diferente. Parece olvidarse de sus otras vidas. La verdad estoy aburrido. Victoria está dormida encima de mis piernas y el control remoto está en el suelo. Intento cerrar los ojos pero no puedo descansar. Este departamento es demasiado. Tengo los ojos abiertos. Primera vez que estoy aqui.
Esa noche Victoria volvió a entrar. Cerró la puerta despacio. Estaba completamente oscuro pero podía ver su pelo despeinado y una ligera sonrisa en los labios. Me pude mover. Me senté, Luego cambió su expresión y me dijo que tenía que salir. Me besó en la mejilla y dijo que en dos o tres días ella bajaría a mi departamento a buscarme. No creo que hice nada en esos días. Pasé durmiendo. Mirando las películas que Victoria dejó cerca de la tele y tomando mucho jugo de naranja. Compré varios litros de jugo en una gasolinera. Compré pan y mermelada. Compré queso y algunas fundas grandes de papas fritas. Compré bebidas energizantes. Pero sólo tomé la mitad de una. Me fumé el resto de hierba que tenía. Y conté mi plata. Todavía hay mucha. A la mitad del conteo tuve ganas de llamar Oswaldo Sosa. El hombre que nos tenía que contactar. Antes de conocer a Victoria era mi única misión. Ahora ya no importa tanto. También pensé en Tu. En verdad sólo creo que han pasado algunos días desde que se fue. Es dif'icil saber. Puede ser que no haya pasado mi cumpleaños. Decidí meditar esa noche y decidir sobre qué debo hacer. Pero no lo hice. Y luego volvió Victoria. Creo que sólo pasó un día. Ahora que lo pienso.
Me dijo que ya podía subir a su departamento y me invitó a comer y a ver tele. Subimos por el ascensor. No había nadie más. Comimos sánduches. Tomamos agua. Puse mucha mayonesa y mucha mostaza en el pan. Luego Victoria prendió un cigarrillo. Sólo le había visto fumar un par de veces. Me ofreció uno. Fumamos en la cocina. Me dijo que su guardián, lo llamó el notario, no le deja fumar adentro de la casa. Me dijo que se había ido a trabajar y que volvería de noche. Me dijo que estaba bien. Con tal de que nos quedáramos en la sala y en la cocina. Dijo que el notario le había prohibido que yo entre a los cuartos. Antes de que se quede dormida le intenté besar. Pero ella no quería. Ahora solo me quiero levantar.
